el Valle de Sensaciones

Rueda medicinal de los sentidos

En la rueda medicinal de los sentidos, hay muchos lugares, objetos y construcciones que esperan a ser descubiertos.
Nos invitan:
a adentrarnos en un viaje con nuestros sentidos abiertos.
A abrirnos a la calidad y fuerza de cada uno de los lugares.
A experimentar, con la curiosidad y la alegría juguetona de un niño, pero también con respeto y cuidado, las mil y una posibilidades de los objetos.
Percibir aquello que nos ofrecen a la vista, al oído, al olfato y al tacto y con nuestros sentidos abiertos tratar de desentrañar sus secretos.

Los lados de cada uno de los lugares, nos explican su espíritu y sus posibilidades. Todos juntos conforman una rueda, en la que se completan sus cualidades arquetípicas. Se le llama rueda medicinal y obedece a filosofías prehistóricas de diferentes pueblos, los cuales ven representada en ella la completa existencia. Constituye tanto un sistema de creencias como un lugar espiritual de poder, así como una herramienta para la auto reflexión tanto de los individuos como de las comunidades.

El jardín de los sentidos, con sus objetos artísticos y vivenciales, proporciona las cualidades arquetípicas de la rueda medicinal a través de la experiencia sensorial. A través de los oídos, la vista, el olfato y el tacto tenemos acceso a los aspectos primordiales de la existencia y de nosotros mismos. Se dirige a los sentimientos y emociones, al entendimiento, al cuerpo y al espíritu.
Se puede profundizar en el contacto con el niño interior, con el adulto, con la parte femenina y con la masculina.
Nos acerca al potencial del fluir y de la fantasía, de la ligereza y la claridad, de la introspección y la entrega, de la creatividad y la energía, así como a otros aspectos de nuestro ser.