el Valle de Sensaciones

Columpio de resonancia

Dos columpios cuelgan de dos pirámides hechas con ramas de encinas. Ambos columpios están unidos a través de una cuerda horizontal, que hace que ambos se balanceen unidos, lo que provoca efectos imprevisibles y cómicos.

Por ejemplo, una persona se columpia con ligereza, mientras que la otra, a pesar de intentarlo con ahínco apenas consigue moverse. Sin embargo, como si hubiese una mano divina, la energía de la persona que está columpiándose se transmite a la otra. Entonces, sin esforzarse, entra en un fuerte balanceo, mientras que la primera persona, aunque trate de impedirlo, poco a poco va parando. De esta manera va pasando la energía de un columpio al otro, de una persona a otra. Cualquier intento de resistirse a esta ley no hace más que intensificar el efecto de resonancia.

Una experiencia divertida y a la vez aleccionadora sobre ritmos, ciclos y resonancia.